<p class="p1" style="margin: 0px; font-style: normal; font-variant: normal; font-size-adjust: none; font-language-override: normal; font-kerning: auto; font-optical-sizing: auto; font-feature-settings: normal; font-variation-settings: normal; font-stretch: normal; font-size: 13px; line-height: normal; font-family: "Helvetica Neue";">Durante un mes, el Mundial logra algo que casi ningún otro evento consigue: detener conversaciones políticas, cambiar la agenda pública y unir a millones de personas detrás de una misma emoción. Pero cuando termina, volvemos a la realidad. Hoy vamos a hablar de esa pausa emocional que provoca el fútbol y de cómo es el regreso a lo cotidiano… cuando se apagan los estadios y reaparecen los problemas de todos los días.</p>