<p><span id="docs-internal-guid-08d4d1c6-7fff-ae11-e2a7-fccbfb119d20"><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial, sans-serif; background-color: transparent; font-variant: normal; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap;">Pasamos horas viendo el celular, encorvados frente a una pantalla y respirando por la boca sin darnos cuenta. ¿El resultado? Dolor de cuello, mala postura y hasta cambios en la forma de la cara y la mandíbula. Hoy vamos a hablar del fenómeno del tech-neck y de cómo algo tan simple como la forma en la que respiras puede estar transformando tu cara mucho más de lo que imaginas.</span></span></p>